viernes, 8 de diciembre de 2017

A vueltas con la euroorden de Puigdemont

Durante años, Al Capone domino la venta ilegal de alcohol en chicago, mediante asesinatos y sobornos. Incapaces de encontrar suficientes pruebas para condenarle por ello, las autoridades lo detuvieron y juzgaron por evasión de impuestos. Fue condenado a 11 años de prisión, saliendo solo 7 años después por gran deterioro de salud.


Esta semana nos hemos sorprendido con la retirada de la euroorden contra Puigdemont. Se ha dicho mucho al respecto en los últimos días: desde que los delitos de rebelión y sedición no eran exactamente igual en el código penal belga y se corría el riesgo de no podérsele juzgar por el, que la euroorden tiene lagunas, o que el sistema judicial Belga es tercermundista y sin garantías.
Lo cierto es que ya se dijo desde el principio, que los delitos de sedición y rebelión de los que se acusaba a Puigdemont, tenían un difícil encaje en el código penal de Bélgica, y que el fiscal de allí intentaba ajustarlos como podía ante la petición española. Si los jueces belgas hubieran desestimado alguno de ellos, no se le hubiera podido juzgar en España por ellos. Así que se supone que la euroorden se retira, para no juzgar a unos por unos delitos, y a otros por otros.



Pero la cruda realidad, pese a la retorica y cinismo del juez Llanera (diciendo en su auto que se supone va a volver a España, pues se presenta a unas elecciones) es que a día de hoy Puigdemont es libre para ir a cualquier país del mundo menos España. Y anda que el mundo no es grande. En la práctica, se ha renunciado a poder encarcelarle, dejándole en total libertad. ¿Acaso no hubiera sido mejor poder juzgarle y encarcelarle unos años, que no dejarle irse de rositas, a alguien a quien acusan de intentar dinamitar España? Da la impresión de que no se están tan seguro de los delitos por los que se les ha encausado al gobierno de la Generalitat, y que Puigdemont les es mas útil al Gobierno de España, soltando exabruptos cada 4 días que lo desacreditan como dirigente (anqué pese a ello, pueda ser el más botado, misterios de la mente humana). 

No veo otra explicación coherente; dentro de unos años, puede que unos periodistas le entrevistes tomando unos cocteles, y recordando entre risas esos días en los que puso de los nervios a muchos españoles, y no le paso absolutamente nada.

1 comentario:

Ernesto Makimura dijo...

¿y sabes por qué me gusta este país? porque aquí no pasa nada..... (para fraseando a "Manolo Royo", hace la tira de años, en el Un Dos Tres)....