lunes, 5 de junio de 2017

Confusión de identidad

--   Te digo que es.

- -      Yo te digo que no.


- -      Seguro que sí. Si cubre todos los requisitos.

--   Aun así. Que te digo que no es.

-        

- -       Vamos a ver: Si es una rubia de pelo largo, con un arma que echa rayos… ¡¿Cómo no va a ser ella?!





domingo, 14 de mayo de 2017

Cuando los partidos renuncian a su ideología

Hace unos días José Ignacio Torreblanca, escribió una columna en El País, donde abogaba que el PSOE debía elegir un secretario general pensando menos en quien representaba mejor los valores del partido y a ellos mismos, sino en poder conectar con la gran mayoría de votantes españoles.
El autor dice claramente algo que otros colegas llevan comentando más veladamente hace tiempo: que para convertirse en una alternativa de gobierno, el socialismo europeo debe abandonar sus posturas ideológicas y malearlas, hasta llegar a la suficiente  cantidad de gente que le permita gobernar.


No es que los programas de los partidos políticos, se cumplan mucho tras las elecciones de turno. Y es cierto, que de vez en cuando, los partidos cambian sus programas y filosofías. Pero el renunciar a sus fundamentos para acercarse a “votantes de centro izquierda”, es algo complicado y peligroso. Algo que se ha echado en cara en los últimos años al PP, por parte de sus votantes más antiguos y de derechas, es que han renunciado a los postulados de un partido de derechas, para  ser algo más difuso y convertirse en un partido de gestión.
Si el PSOE intentara hacer lo mismo, se encontraría en una doble pinza: por un lado UNIDOS PODEMOS, les reprocharía su abandono de la izquierda (haciéndose probablemente con una gran cantidad de sus votantes); por el otro, daría más razón a la gente que afirma que el PP y el PSOE es lo mismo: partidos gestores dependientes de Bruselas. Y teniendo que elegir entre 2 partidos iguales, ya saben lo que dicen: mejor el original.


El problema de no tener una ideología clara, es que con el tiempo todos parecen iguales. Si un militante ve como su partido renuncia a sus principios, dejara de votarlo tarde o temprano.  Para elegir entre simples gestores, no hay ganas ni emoción; solo apatía, aburrimiento y en el caso de las elecciones, abstención.


sábado, 15 de abril de 2017

Porque Corea del Norte tiene parte de razón

En los últimos días, la tensión entre EEUU  y Corea del Norte, ha crecido alimentada por declaraciones altisonantes y demostraciones de musculo militar. EEUU quiere que Corea del Norte destruya su programa nuclear, ya sea por las buenas o por las malas. Ellos por su parte, amenazan con una dura respuesta en caso de que los americanos intenten una acción militar.

Ahora pensemos en EEUU. Un país que sin necesidad de declaración de guerra o un mero debate en el congreso, puede lanzarte 59 misiles sin estar cerca siquiera, o uno tan potente que tiene un radio de impacto de 1,5 kilómetros. Así sin más. Teniendo esto en cuenta ¿Es realmente reprochable que otros países intenten conseguir armamento “disuasorio”? Después de todo, esa es la principal idea sobre la que se forjo la carrera armamentística nuclear. Que el régimen de Corea del Norte sea  como es, no invalida la pregunta. EEUU puede imponer su voluntad a otros por medio de la fuerza, u operaciones encubiertas saltándose la legalidad internacional, y nadie le tose. Por ello, es comprensible que países a los que consideran “enemigos”, intenten tener bazas disuasivas. La nuclear es una opción apocalíptica, y por ello un freno poderoso. Los países que tienen esas armas, son mucho más complicados de atacar militarmente por miedo a represalias devastadoras; asi fue como EEUU hizo que Japón se rindiera en la 2ª Guerra Mundial.


Desde que se firmo el Tratado de No proliferación Nuclear, solo un selecto grupo de países puede tener “legalmente” armamento nuclear. El resto, haya firmado o no, es susceptible de ser puteado, digo… sancionado. Pero generalmente, esas sanciones no han resultado ser eficaces. Y volvemos al punto principal del problema: Si un país puede imponer su voluntad por la fuerza, es lógico e incluso lícito, que otros intenten aumentar su musculo para que no lo haga. Que esto ocasiones una escala armamentística, es triste, pero con un presidente estadounidense que decide bombardear países mientras esta comiendo postre, es algo esperable. 

miércoles, 15 de marzo de 2017

La fantasía inconfesable del PP: Pedro Sánchez






La legislatura ha comenzado a andar en parte como se esperaban muchos, pero solo en parte. Como esperábamos todos, el PP solo tiene garantizados sus votos, y debe negociar los que le faltan con el resto de grupos. Lo que no esperábamos, es que el PP no quisiera negociar con el resto de grupos políticos.

Exceptuando el techo de gasto presupuestario, el gobierno a optado por presentar decretos ley, para que votaran a favor el resto de grupos apelando “a la responsabilidad”. Mientras que las iniciativas parlamentarias de los demás, las veta todas arguyendo que sobrepasan los límites presupuestarios. Esta actitud a veces le funciona (como con el decreto de la ley del deporte, imprescindible para que nos volvieran a homologar los laboratorios anti dopaje españoles); pero otras, le sale rana (ejemplo palmario el decreto de la liberación de la estiba, constantemente aplazada su presentación en el congreso por falta de apoyos).



El PP está demostrando no saber manejarse sin la mayoría absoluta. Su primera intención fue la de pactar todo con el PSOE, arrinconando y orillando al único partido que firmo un pacto con el, CIUDADANOS. Obviamente, el PP detesta a este partido, pues sabe que muchos de sus votantes se fueron a él. Pero este fue el único partido que acepto pactar con ellos (exceptuando el escaño único de COALICION CANARIA), y el constante ninguneo del PP, lo único que le hace es desconfiar mas de ellos, así que no les regalan ni un voto. Y en cuanto el PSOE ha entrado en pre-campaña para elegir a su próximo secretario general, han dejado de estar dispuestos a pactar con el PP. Quedan más partidos, pero ni siquiera con los que en teoría estarían dispuestos a negociar (como el PNV), hace la labor de intentarlo.



Debido a esto, no para de especularse con un adelanto electoral, para intentar el PP recuperar la añorada mayoría absoluta. El problema es que no ha ocurrido nada realmente relevante en lo que llevamos de legislatura, que haga pensar que variarían sustancialmente los resultados de las últimas elecciones. Los constantes sondeos muestran una mayoría simple del PP y PODEMOS dando el famoso sorpasso. Los “mejores” sondeos para el PP, decían que quizá podría conseguir la mayoría absoluta formando coalición con CIUDADANOS; algo que probablemente, produzca escalofríos en el PP, al pensar que podrían estar en manos del partido naranja.

Quedaría la opción de conseguir atraer votos con la campaña electoral, pero hace años que el PP ha arrinconado la ideología de derechas, para convertirse en un partido más tecnócrata que otra cosa (aunque sin técnicos especializados, curiosamente). Difícil tiene realizar promesas ideológicas a los votantes más de derechas, que ya les recriminan sus posturas en temas como el aborto o los impuestos. Por otra parte, las últimas promesas económicas que hicieron en la última campaña, fueran las mismas que en la anterior de la anterior; y por ello, de difícil credibilidad para los electores. Debido a ello, la última vez apelaron al miedo a los barbaros podemitas, lo que les salió relativamente bien, sacando más votos que en las penúltimas elecciones. Sin embargo, UNIDOS PODEMOS se ha instalado en una posición de irrelevancia en el congreso, aparentemente más concentrado en la parte mediática que en la práctica. Así que apelando a lo mismo que antes, es casi imposible que aumenten los votos al PP. Para conseguir mayoría absoluta, los votantes deberían ver al PP como el último bastión político civilizado, ante una amenaza apocalíptica.



Y aquí es donde entra Pedro Sánchez. El ex – secretario del PSOE, ha manifestado en varias ocasiones su negativa a pactar con el PP, lo que les proporcionaría una excusa (débil, pues hay más partidos en la cámara, pero publicitariamente efectiva) para convocar elecciones y pedir votos para poder gobernar el España. Además, Sánchez ha manifestado que es partidario de “acuerdos con las fuerzas de la izquierda”; UNIDOS PODEMOS, vamos. Con todo esto el PP podría hacer sonar las trompetas del apocalipsis, alertando del caos seguro que se produciría en el país, si no consiguiera una mayoría absoluta que bloqueara a la izquierda y los pérfidos nacionalistas de formar una gran coalición.
Por supuesto, esto no lo pueden decir en público. Se limitan a decir que buscan pactos con el PSOE, y sotto voice que Susana Díaz tiene perfil de estadista, suficiente para poder llegar a acuerdos con ella. Pero por lo que realmente suspiran en la intimidad, es porque gane Sánchez, para poder crear una sensación tan grande de alarma, que le permita volver a tener ellos solos la mayoría absoluta, pudiendo hacer y deshacer sin contar con nadie.



¿Se llegara a producir? El tiempo lo dirá.