sábado, 15 de abril de 2017

Porque Corea del Norte tiene parte de razón

En los últimos días, la tensión entre EEUU  y Corea del Norte, ha crecido alimentada por declaraciones altisonantes y demostraciones de musculo militar. EEUU quiere que Corea del Norte destruya su programa nuclear, ya sea por las buenas o por las malas. Ellos por su parte, amenazan con una dura respuesta en caso de que los americanos intenten una acción militar.

Ahora pensemos en EEUU. Un país que sin necesidad de declaración de guerra o un mero debate en el congreso, puede lanzarte 59 misiles sin estar cerca siquiera, o uno tan potente que tiene un radio de impacto de 1,5 kilómetros. Así sin más. Teniendo esto en cuenta ¿Es realmente reprochable que otros países intenten conseguir armamento “disuasorio”? Después de todo, esa es la principal idea sobre la que se forjo la carrera armamentística nuclear. Que el régimen de Corea del Norte sea  como es, no invalida la pregunta. EEUU puede imponer su voluntad a otros por medio de la fuerza, u operaciones encubiertas saltándose la legalidad internacional, y nadie le tose. Por ello, es comprensible que países a los que consideran “enemigos”, intenten tener bazas disuasivas. La nuclear es una opción apocalíptica, y por ello un freno poderoso. Los países que tienen esas armas, son mucho más complicados de atacar militarmente por miedo a represalias devastadoras; asi fue como EEUU hizo que Japón se rindiera en la 2ª Guerra Mundial.


Desde que se firmo el Tratado de No proliferación Nuclear, solo un selecto grupo de países puede tener “legalmente” armamento nuclear. El resto, haya firmado o no, es susceptible de ser puteado, digo… sancionado. Pero generalmente, esas sanciones no han resultado ser eficaces. Y volvemos al punto principal del problema: Si un país puede imponer su voluntad por la fuerza, es lógico e incluso lícito, que otros intenten aumentar su musculo para que no lo haga. Que esto ocasiones una escala armamentística, es triste, pero con un presidente estadounidense que decide bombardear países mientras esta comiendo postre, es algo esperable. 

miércoles, 15 de marzo de 2017

La fantasía inconfesable del PP: Pedro Sánchez






La legislatura ha comenzado a andar en parte como se esperaban muchos, pero solo en parte. Como esperábamos todos, el PP solo tiene garantizados sus votos, y debe negociar los que le faltan con el resto de grupos. Lo que no esperábamos, es que el PP no quisiera negociar con el resto de grupos políticos.

Exceptuando el techo de gasto presupuestario, el gobierno a optado por presentar decretos ley, para que votaran a favor el resto de grupos apelando “a la responsabilidad”. Mientras que las iniciativas parlamentarias de los demás, las veta todas arguyendo que sobrepasan los límites presupuestarios. Esta actitud a veces le funciona (como con el decreto de la ley del deporte, imprescindible para que nos volvieran a homologar los laboratorios anti dopaje españoles); pero otras, le sale rana (ejemplo palmario el decreto de la liberación de la estiba, constantemente aplazada su presentación en el congreso por falta de apoyos).



El PP está demostrando no saber manejarse sin la mayoría absoluta. Su primera intención fue la de pactar todo con el PSOE, arrinconando y orillando al único partido que firmo un pacto con el, CIUDADANOS. Obviamente, el PP detesta a este partido, pues sabe que muchos de sus votantes se fueron a él. Pero este fue el único partido que acepto pactar con ellos (exceptuando el escaño único de COALICION CANARIA), y el constante ninguneo del PP, lo único que le hace es desconfiar mas de ellos, así que no les regalan ni un voto. Y en cuanto el PSOE ha entrado en pre-campaña para elegir a su próximo secretario general, han dejado de estar dispuestos a pactar con el PP. Quedan más partidos, pero ni siquiera con los que en teoría estarían dispuestos a negociar (como el PNV), hace la labor de intentarlo.



Debido a esto, no para de especularse con un adelanto electoral, para intentar el PP recuperar la añorada mayoría absoluta. El problema es que no ha ocurrido nada realmente relevante en lo que llevamos de legislatura, que haga pensar que variarían sustancialmente los resultados de las últimas elecciones. Los constantes sondeos muestran una mayoría simple del PP y PODEMOS dando el famoso sorpasso. Los “mejores” sondeos para el PP, decían que quizá podría conseguir la mayoría absoluta formando coalición con CIUDADANOS; algo que probablemente, produzca escalofríos en el PP, al pensar que podrían estar en manos del partido naranja.

Quedaría la opción de conseguir atraer votos con la campaña electoral, pero hace años que el PP ha arrinconado la ideología de derechas, para convertirse en un partido más tecnócrata que otra cosa (aunque sin técnicos especializados, curiosamente). Difícil tiene realizar promesas ideológicas a los votantes más de derechas, que ya les recriminan sus posturas en temas como el aborto o los impuestos. Por otra parte, las últimas promesas económicas que hicieron en la última campaña, fueran las mismas que en la anterior de la anterior; y por ello, de difícil credibilidad para los electores. Debido a ello, la última vez apelaron al miedo a los barbaros podemitas, lo que les salió relativamente bien, sacando más votos que en las penúltimas elecciones. Sin embargo, UNIDOS PODEMOS se ha instalado en una posición de irrelevancia en el congreso, aparentemente más concentrado en la parte mediática que en la práctica. Así que apelando a lo mismo que antes, es casi imposible que aumenten los votos al PP. Para conseguir mayoría absoluta, los votantes deberían ver al PP como el último bastión político civilizado, ante una amenaza apocalíptica.



Y aquí es donde entra Pedro Sánchez. El ex – secretario del PSOE, ha manifestado en varias ocasiones su negativa a pactar con el PP, lo que les proporcionaría una excusa (débil, pues hay más partidos en la cámara, pero publicitariamente efectiva) para convocar elecciones y pedir votos para poder gobernar el España. Además, Sánchez ha manifestado que es partidario de “acuerdos con las fuerzas de la izquierda”; UNIDOS PODEMOS, vamos. Con todo esto el PP podría hacer sonar las trompetas del apocalipsis, alertando del caos seguro que se produciría en el país, si no consiguiera una mayoría absoluta que bloqueara a la izquierda y los pérfidos nacionalistas de formar una gran coalición.
Por supuesto, esto no lo pueden decir en público. Se limitan a decir que buscan pactos con el PSOE, y sotto voice que Susana Díaz tiene perfil de estadista, suficiente para poder llegar a acuerdos con ella. Pero por lo que realmente suspiran en la intimidad, es porque gane Sánchez, para poder crear una sensación tan grande de alarma, que le permita volver a tener ellos solos la mayoría absoluta, pudiendo hacer y deshacer sin contar con nadie.



¿Se llegara a producir? El tiempo lo dirá.



viernes, 10 de marzo de 2017

La debilidad de CIUDADANOS

La semana pasada, CIUDADANOS exigió la dimisión del presidente de la comunidad autónoma de Murcia, del PP. Esta semana, ante el remoloneo del PP a crear una comisión para investigar su financiación ilegal, CIUDADANOS se ha puesto de acuerdo con el PSOE y PODEMOS para crearla. Pero curiosamente, pese a estos aparentes gestos de enfrentamiento, CIUDADANOS no da por finiquitado el pacto que firmaron con el PP.

Esto es debido exclusivamente, a que CIUDADANOS  es un partido marginal, con una exigua fuerza parlamentaria que no sirve para gran cosa. Su suerte, fue que antes de empezar la legislatura, el PSOE estaba empeñado en el “no es no”. Para demostrar que un PP sin mayoría absoluta, podía pactar con los demás partidos,  este tuvo que firmar un acuerdo con CIUDADANOS que no le hacía ni pizca gracia. Esto le dio una pequeña excusa al PSOE post-Pedro Sánchez para abstenerse y que empezara la legislatura.
Pero una vez empezada, el PP ha preferido siempre pactar con el PSOE para no realizar complicadas negociaciones con varios partidos, arrinconando a CIUDADANOS y relativizando o dando largas a las medidas firmadas en el pacto.

Ahora CIUDADANOS se encuentra en una situación endiablada: tiene un pacto con el PP que este no respeta, pero que no se atreve a romper. Porque entonces quedaría en tierra de nadie con sus 32 escaños; incapaz de influir por sí solo, y prescindible ante pactos entre PSOE y PODEMOS.
Algunos analistas, sostienen que a CIUDADANOS le hubiera ido mucho mejor si hubieran aceptado entrar en el gobierno central con el PP. Yo soy de la opinión contraria: pienso que les habrían dado algunos cargos tipo “mandos intermedios” o  como mucho, algún ministerio poco importante, sujeto al mando omnipotente de Montoro. Lo justo para decir que están, pero sin “mando en plaza” real.

Así, CIUDADANOS apenas puede limitarse a dar algún puñetazo en la mesa y algún gesto simbólico de protesta. Claro ejemplo es lo de Murcia: lo de hacer una moción de censura para convocar elecciones, saben que no lo aceptaran los demás partidos. Su única aspiración en esta legislatura, es seguir enarbolando la bandera de la “regeneración política”, y si tiene suerte, conseguir que se apruebe alguna medida política que pueda presentar como logro suyo. Esperando que en las próximas elecciones, pueda ser verdaderamente importante.


domingo, 19 de febrero de 2017

Pablo Iglesias: Esperando al PSOE

Se han realizado multitud de análisis y artículos respecto a las consecuencias de la victoria de Pablo Iglesias en el congreso de Vistalegre II. A rasgos generales, todos coinciden en que Iglesias va a radicalizar a PODEMOS, y arrinconar al resto de partidos políticos en la etiquetas de “casta” y “enemigos”, siendo imposible pactar con ellos. Yo no estoy del todo de acuerdo.

Es evidente que a día de hoy, puede que hasta dentro de muchos años, PODEMOS es incapaz de gobernar en solitario. Para ello, es condición indispensable que se alíe con el PSOE; Iglesias no es ningún tonto y lo sabe. Otra cosa, es que sea en sus términos. Cuando le “ofreció” el gobierno a Pedro Sánchez, PODEMOS se reservaba un enorme poder  en el. Ahora, Iglesias espera a realizar el famoso sorpasso, y entonces, ofrecer al PSOE un gobierno de coalición en el que estos quedaran en una posición subordinada.

Así si quiere volver al poder, el PSOE tendrá que darle la presidencia a él; o quedar ante la ciudadanía como los que prefirieron entregar el gobierno al PP, para evitar que ellos llegaran el poder. Queda la duda de si PODEMOS (al igual que CIUDADANOS) será flor de un día como UPYD, o se afianzaran en el sistema. Pero eso solo el tiempo lo dirá.

Pd: antes de publicar esta entrada, Pablo Iglesias ya ha dejado caer que esperatrabajar en el futuro con el PSOE. Blanco y en botella.