miércoles, 27 de abril de 2016

Porque la corrupción se castiga tan poco en las urnas

Ante la enorme proliferación de casos de corrupción en los partidos políticos, muchos periodistas, analistas y  gente particular, encuentran inconcebible que los partidos de siempre sigan sacando tantos millones de votos. Los ERE y cursos de formación andaluces, la Gurtel, la Punica y demás en el PP….; en las elecciones autonómicas y generales bastantes creían que eso penalizaría al PSOE y al PP. Pero en realidad, no fue para tanto. Si bien no con la holgura de las anteriores, ambos partidos fueron los más votados en las correspondientes elecciones.

¿Por qué? ¿Acaso la gente esta ciega? ¿Es masoquista? ¿Son hooligans fieles a sus respectivos partidos pase lo que pase?” vociferan y se rasgan las vestiduras algunos.

Aunque lo último es en parte verdad, hay una explicación más simple para ello. Hace años, en unas elecciones locales, mi padre voto al alcalde que había, con varias legislaturas a sus espaldas. Su razón era sencilla: Todos los políticos se llevan algo, pero mientras hagan cosas por la ciudad…; y este ha hecho mucho.

Se ha instalado en la sociedad un convencimiento tácito, de que la gran mayoría de políticos “pilla cacho”, tomándolo como un mal necesario. Pero mientras cuiden de los ciudadanos, se les puede dejar pasar. Por ello en Andalucía (con los PER y demás), o ahora con el PP y su recuperación de España de la crisis (el tipo de recuperación es otro cantar), no se les castiga excesivamente por la corrupción. Mientras cuiden de nosotros, que sean honrados y/o decentes, nos da igual. 

Evidentemente, no voy a decir que todos los españoles piensen así. Pero por las cifras de votos, creo que no ando muy desencaminado.



3 comentarios:

Ernesto Makimura dijo...

Es un hecho que la gran mayoría del pueblo español piensa que TODOS los políticos son corruptos en mayor o menor medida, por ello tienen tan mala fama y son tan mal considerados. Evidentemente esto hace que se vuelva popular el pensar que el mal menor es el mejor de los males.
Solo hay que ver como se han subido al carro las nuevas formaciones políticas, donde nos encontramos unos intereses creados con la excusa de un supuesto cambio, pero mientras nos llevamos al bolsillo videpresidencias y sillones ministeriales.
Y así llegamos al punto que comentas.

Neovallense dijo...

De hecho, a los grandes partidos (sobre todo al PP que, de hecho, no deja de recordárnoslo), les interesa que el ciudadano piense que TODOS los políticos son iguales, que todos son corruptos.

Aún así, me parece increible que muchos sigan votando al PP, más que nada porque es toda la estructura del mismo corrupta, es prácticamente una mafia (y lo mismo sin el "prácticamente"), siguen votándolos ciegamente, como borregos, porque siempre lo han votado... y punto.

Pero bueno, aunque sea poco, algo de terreno han perdido en las últimas elecciones. ¿Y en las de junio? Puf, complicado vaticinar nada...

Piedra dijo...

Hola,

Nunca hay que descartar el pucherazo, pero la mayor parte de la culpa la tiene el que nos eduque el estado para su supervivencia, es decir que desde pequeños nos lavan el cerebro para que aceptemos ese "mal menor" que son los políticos corruptos, que en la práctica son todos ellos.
Esos políticos salen del pueblo, un pueblo envilecido y sin moral ni principios. Los más ambiciosos, los que menos escrúpulos tienen, son los que progresan más y mejor, según está organizado el mundo. Así los que los votan, no son mejores que ellos y actuarían de igual forma de estar en su lugar.

Para que deje de haber ladrones en el poder, el pueblo tiene que recuperar su esencia humana, sus valores, pero entonces estar en el poder solo sería un trabajo duro y no mejor pagado que cualquier otro; como debería ser en un mundo utópico.

Saludos.